Recoleta escort

FANTASMAS CON MUCHA HISTORIA

Puede ser un guía especializado, una de nuestras “Recoleta escort” o incluso alguno de los vecinos más veteranos de la zona. Cualquiera de ellos podrá contarte historias inquietantes, de las que abundan en el ilustre cementerio de la Recoleta.

Es una necrópolis ya casi bi centenaria (se inauguró formalmente en 1822) y entre sus ilustres habitantes se cuentan 21 Presidentes. Eso da la pauta de su importancia. Además, reposan allí figuras populares que tuvieron honores de Jefe de Estado, como Eva Duarte de Perón.

En esas cinco hectáreas y media, con 4.870 sepulcros y tres galerías de nichos, también yacen una nieta de Napoleón Bonaparte y un hermano del caudillo Tupac Amaru. Hay un “elenco estable” de alrededor de 80 gatos, silenciosos testigos de todo lo que pasa. Incluso de aquello que los humanos no tienen capacidad para ver. Abundan las esculturas de los mejores artistas que haya dado el país: Lola Mora, José Fioravanti y Alberto Lagos, entre otros.

Y en el especial “el Panteón de los Ciudadanos Meritorios” están otros fundadores de la Nación, como Cornelio Saavedra, el Deán Gregorio Funes o Guillermo Rawson. Y también Sarmiento, Mitre, Pellegrini, Uriburu, Roca, Dorrego, Lavalle. Hay muchos más, que en vida fueron tanto constructores de la nacionalidad como feroces rivales. Aquí los tenemos a todos igualados por la muerte y la memoria.

Es una ciudadela repleta de mármol e imitaciones de capillas góticas. Hay verdaderos templos griegos o pabellones mortuorios de estilo “art nouveau” y “art deco”, y estatuas hiperrealistas. Y también historias de fantasmas. Muchos fantasmas.

Recoleta: escort y escalofríos románticos

No solo se trata de que es un cementerio. Con tanta historia encima y tantos mitos (y personas míticas) entre sus muros, es imposible que no circulen relatos inquietantes.

Se cuentan algunos que ya tienen el estatus de “mitos urbanos”. Por ejemplo, el de la “dama de blanco”. Se llamaba Luz María, hija de un gran dramaturgo del teatro criollo, muerta de leucemia a los 15 años. Cuenta la leyenda que una bella chica fue encontrada llorando fuera del cementerio por un joven de la alta sociedad. Trató de consolarla y la llevó a tomar un café, enamorándose perdidamente.

Tras ese primer (y único) encuentro, ella se fue precipitadamente, no sin manchar su saco blanco con café. El joven la sigue, observa que ella entra al cementerio, y él hace lo mismo. Al pasar por un mausoleo, ve el saco de la joven con su mancha de café en la puerta. Y nota que la exquisita estatua de mármol que adorna la tumba reproduce exactamente sus rasgos.

De pelotas y muertas vivas

También es muy conocida la historia de Rufina Cambáceres. Era hija de un escritor y aristócrata famoso por su mordacidad. En principio se pensó que había muerto a los 19 años por un infarto. Pero pocos días después, la tapa de su ataúd fue encontrada removida, y su cuerpo en una posición extraña. Así se estableció la creencia de que había sufrido un ataque de catalepsia y, por lo tanto, fue enterrada viva. Más tarde despertó, en el interior de la cripta familiar. Y su desesperación al verse allí y no poder salir le habría paralizado el corazón de verdad y para siempre.

Otra leyenda que hizo carrera es la de Jeremías López. Fue un joven extremadamente habilidoso con la pelota de futbol. Soñaba con ser una estrella en ese deporte, semi amateur en aquella década de 1920. Mientras tanto, trabajaba como cocinero en casa de una familia de la aristocracia criolla. Allí sufrió un accidente cuando manipulaba una gran olla con aceite hirviendo, y tuvo quemaduras en todo el cuerpo. Murió una semana después, y su empleador admitió que sea sepultado en la gran bóveda familiar.

Tenía 17 años. Desde entonces, cuentan, algunas noches se escuchan ruidos como si alguien estuviera pateando una pelota que rebota contra una pared.

Como estás, son cientos las historias que podrás conocer junto a una bella y nada fantasmal “Recoleta escort”. Será cuando vayas a ver ese monumento nacional (enorme conjunto de monumentos, en realidad. Contiene ¡88! construcciones que tienen ese reconocimiento)

¡No te lo pierdas! (Ni al paseo, ni a la escort) Solo ten la precaución de no quedarte allí encerrado por la noche…